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¿Cómo cuidar a las suculentas si se mojan con la lluvia?

miércoles, 10 de enero de 2024 · 09:44

En la temporada de lluvia es necesario que tengas mucha más precaución con tus suculentas, pues quedar expuestas bajo una tormenta puede terminar por dañarlas de manera severa. Este tipo de plantas son sensibles al exceso de agua, pues no les gustan los encharcamientos e, incluso, están preparadas para sobrevivir con poca agua, por lo que una lluvia fuerte podría provocarles la muerte. 

Su facilidad de cuidado y resistencia a condiciones adversas las hacen ideales para jardineros de todos los niveles. Sin embargo, a pesar de su reputación de plantas que prosperan en ambientes áridos, los días de lluvia pueden plantear desafíos inesperados para su salud.

Recomendaciones:

Protege las suculentas de la lluvia intensa:

Si se espera una precipitación fuerte, es aconsejable mover las suculentas a un lugar protegido, como un porche, balcón cubierto o aleros. 

Llévalas a una zona con cobertura adecuada para protegerlas de la lluvia directa. El exceso de agua puede dañar sus hojas y raíces.

Asegúrate de que la tierra de tu planta drena bien: la maceta debe tener suficientes agujeros de drenaje para evitar que se acumule agua en ella. Podés añadir perlita o arena al sustrato para mejorar la aireación.

Evita el encharcamiento:

Asegúrate de que las macetas tengan buen drenaje para que el agua no se acumule en la base. En caso de que la lluvia te agarró por sorpresa tendrías que retirar el agua sobrante tanto de la maceta como de los platos para evitar la pudrición de las raíces.

Si las suculentas están en el jardín, asegúrate de que estén plantadas en suelos bien drenados para evitar el encharcamiento.

No riegues durante la lluvia:

En días de lluvia, no es necesario regar las suculentas. La precipitación natural proporciona la humedad que necesitan. Dejar que las suculentas se sequen entre riegos es fundamental para su salud.

Ventilación y luz:

Después de la lluvia, asegúrate de que las suculentas reciban suficiente luz y estén en un lugar bien ventilado. La humedad puede provocar la proliferación de hongos y enfermedades, por lo que es esencial que se sequen rápidamente.

Revise las suculentas:

Después de la lluvia, inspecciona tus suculentas en busca de signos de pudrición o daño. Si notas hojas amarillas o blandas, retíralas con cuidado para prevenir la propagación de enfermedades.

Reduzca el riego posterior a la lluvia:

Dado que las suculentas ya habrán absorbido una buena cantidad de agua durante la lluvia, reduce la frecuencia de riego durante las semanas posteriores para evitar el exceso de humedad.

Aumenta la circulación del aire:

Puedes mejorar la circulación del aire podándolas y eliminando las hojas muertas o enfermas.

Desentiérralas, una medida desesperada

Si notas que el sustrato sigue mojado, después de varios días, es probable que tu planta esté muriendo ahogada por la lluvia, por lo que te recomendamos que recurras a la medida desesperada de desenterrar tu suculenta. Retira todo el sustrato de las raíces y déjala a la intemperie para que se sequen. Una vez que las raíces se hayan secado, podrás volver a plantarla. 

Utiliza fungicidas si es necesario:

Debes tener cuidado al aplicar el fungicida, ya que algunos pueden dañar las hojas de tu planta.

Sana sus heridas con 1 ingrediente de cocina

Si dejaste tu planta en la lluvia con granizo, lo que va a pasar es que los golpes del granizo podrían dañar gravemente las hojas de tu suculenta, por lo que te recomendamos tomar medidas, de inmediato. Para ello, deberás de aplicar canela en polvo sobre sus heridas, ya que este ingrediente de cocina es un efectivo fungicida que evitará que tu planta contraiga un hongo, mientras le ayuda a cicatrizar las heridas. 

En resumen, aunque las suculentas son plantas resistentes, es esencial prestar atención a su cuidado en días de lluvia para evitar problemas de pudrición y enfermedades. Siguiendo estas pautas, podrás disfrutar de su belleza y mantener su salud en óptimas condiciones a pesar de las inclemencias del tiempo.

Cuidado con el granizo

Al tener hojas grandes y carnosas, las suculentas son víctimas preferente del granizo, pudiendo sufrir daños importantes.

Al recibir los golpes del granizo, las hojas pueden perforarse o incluso rasgarse. En caso de que tu planta haya sufrido daños por el granizo, deberás limpiar y eliminar las hojas o tallos que estén muy afectados. Para podar, recuerda desinfectar la tijera para evitar infecciones. Y aplica también algún fungicida en las heridas de tu planta para mantener a raya a las plagas, siempre dispuestas a atacar a las plantas más débiles.

También puedes darle algún fertilizante para ayudarle a coger fuerzas de nuevo. Para acabar, dado que tu suculenta estará dañada, la planta necesitará agua para recuperarse. Pero ten cuidado, porque puedes poner en peligro tu planta tanto si la riegas en exceso, como si no la riegas lo suficiente. Lo mejor es que metas el dedo en el sustrato (unos 5 centímetros), y si ves que está seco, riégala.

¿Cuándo es buena el agua de lluvia para las plantas?

Una vez que hayas protegido a tus suculentas de la lluvia, el mejor tip de jardinería es que, durante la temporada de lluvia, dejes una cubeta afuera de tu casa, para que puedas almacenar un poco de agua de lluvia, que te funcionará perfecto para regar tus plantas. El agua de lluvia es rica en nutrientes como el potasio, calcio, magnesio y sulfato, por lo que es ideal para ayudar a que tus suculentas crezcan más sanas y fuertes.

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