Curiosidades

El origen de las supersticiones más comunes: parte cuatro

Lola Rublev, para El Diario de Carlos Paz
miércoles, 14 de febrero de 2024 · 12:30

Hoy: Tocar Madera: El origen milenario de una superstición arraigada

En el día de hoy, exploramos los misterios y orígenes de una de las supersticiones más arraigadas en la cultura popular: "Tocar Madera". Esta curiosa práctica, comúnmente realizada para evitar que las palabras negativas o el mal augurio se hagan realidad, tiene sus raíces en una mezcla de folclore, mitología y creencias antiguas.

La expresión "Tocar Madera" se utiliza comúnmente después de expresar la esperanza de que las cosas continúen bien o para alejar la mala suerte. En algunos países consideran que, para que el gesto surta el efecto deseado, no sólo hay que tocar, sino que hay que propinar un par de golpecitos a la madera. El primero para transmitir aquello que deseamos, el segundo para comunicar nuestro agradecimiento. 

La acción física de tocar un objeto de madera es un gesto que ha persistido a lo largo de los siglos, pero ¿Cuál es su origen?

Hay varias teorías:

Una de las más aceptadas se remonta a las antiguas creencias paganas europeas, donde se creía que los espíritus residían en los árboles. Tocar un árbol o, por extensión, un objeto de madera, se consideraba una forma de conectarse con los espíritus para buscar protección o buena fortuna.

En la mitología griega, encontramos una conexión con la diosa Cibeles, adorada como la madre de los dioses. Se creía que los seguidores de Cibeles tocaban madera en sus rituales para invocar su favor y protección.

En la antigüedad, determinados grupos de indios americanos aseguraban que el roble era la morada de los dioses. El material les inspiraba confianza porque en él veían nobleza y protección, una manera eficaz de alejar los peligros de sus vidas. Se creía que los golpes servían para despertar y liberar a los espíritus benévolos encerrados en el interior del árbol

Otra explicación proviene de la tradición cristiana, dado que la cruz de Cristo fue hecha de madera, se toca madera para pedir la protección divina y alejar la desgracia.

En la Edad Media, la superstición tomó fuerza debido a la creencia de que los árboles albergaban espíritus benevolentes que podrían influir en el destino de las personas.

A lo largo de los años, la superstición ha evolucionado y se ha integrado en diversas culturas alrededor del mundo. En la actualidad, a pesar de los avances científicos y tecnológicos, la tradición de "Tocar Madera" persiste como un recordatorio de nuestras conexiones con el pasado y las creencias que han perdurado a lo largo del tiempo.

Ya sea por costumbre, creencia o simplemente como una expresión cultural, "Tocar Madera" continúa siendo un ritual común en la vida cotidiana de muchas personas, sirviendo como un vínculo fascinante entre la modernidad y las antiguas creencias que siguen tocando nuestra existencia hasta la actualidad…

y, para cerrar la columna de hoy, recordamos las palabras del gran Joan Manuel Serrat:

“Toca madera
Toca madera
Cruza los dedos
Toca madera

Cruza los dedos
Toca madera
No pases por debajo de esa escalera
Y evita el trece
Y al gato negro
No te levantes con el pie izquierdo”

 

Y vos, ¿Conocías el origen de esta superstición? ¿Tocas madera para atraer buena fortuna o alejar desgracias, o sos del team escepticismo?

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