jardinería

Alocasia: una planta elegante y fácil de mantener en casa

domingo, 14 de abril de 2024 · 09:03

Hay plantas muy fáciles de cuidar y resistentes que, además, tienen un porte original que dará vida a tu green corner. Una de estas plantas es la alocasia, también conocida como oreja de elefante. Esta especie tan exótica es ideal para decorar el interior de tu casa, pero es que, además, si vives en un clima cálido, también podrás tenerla en el exterior. 

Alocasia es un género de plantas tropicales formado por un amplio número de especies. Estas plantas de largos pecíolos, se conocen comúnmente como «orejas de elefante» por sus grandes hojas que recuerdan a las orejas de este animal. Además, la Alocasia destaca por su fácil cultivo y su resistencia.

Las especies de Alocasia son originarias de regiones de clima tropical situadas en Asia, Oceanía y Sudamérica, los cuales se caracterizan por sus temperaturas cálidas y alta humedad. Estas plantas de crecimiento rápido necesitan de una alta iluminación para prosperar. En interior hay que evitar colocarla en una ventana donde reciba sol directo ya que este podría dañar sus hojas. Es importante evitar también las corrientes de aire y los cambios bruscos de temperatura. Además se deben rociar las hojas con un pulverizador, especialmente en la temporada de verano o en ambientes muy secos.

Las flores de la Alocasia son de tipo espádice como otras plantas de la familia Araceae (como los anturios o la Monstera Deliciosa), aunque es muy complicado que lleguen a producirse en cultivo interior.

Cuidados generales de la Alocasia

Características de la alocasia

La alocasia es una planta de interior originaria de regiones tropicales del sudeste asiático. Es conocida por sus hojas grandes y vistosas, con formas y colores diversos que pueden parecerse a orejas de elefante. Por eso, popularmente se la conoce como "oreja de elefante". La alocasia, demás, es una planta que puede llegar a crecer mucho, dependiendo del espacio que tenga para desarrollar sus raíces. Y no solo crecen sus hojas, hay variedades que pueden llegar a medir 5 metros.

Cómo cuidar la alocasia: luz y temperatura

Una de las condiciones para que la alocasia prospere es dotarla de un entorno en el que haya luz indirecta brillante. Lo ideal es evitar la luz solar directa, especialmente en las horas más calurosas del día, ya que esto puede llegar a quemar sus hojas. La ubicación más adecuada es cerca de una ventana donde reciba luz filtrada o en un lugar luminoso

Otro de los aspectos clave es la temperatura y por lo que se adapta tan bien a los interiores. Y es que esta planta se desarrolla mejor en temperaturas cálidas, entre 20 y 28 °C durante el día y no inferior a 15 °C durante la noche. Evita también exponerla a corrientes de aire frío.

Riego

Es muy importante regar la Alocasia frecuentemente para mantener un buen nivel de humedad en el sustrato. Son plantas que necesitan de bastante humedad para mantenerse en óptimas condiciones, por tanto debemos tratar de propiciar ese tipo de ambiente en su entorno.

Comprueba que las capas superiores del sustrato se hayan secado para volver a regar y nunca dejes que el sustrato se seque completamente entre riegos. Recuerda que la tierra se secará antes en épocas de más calor y cuando la planta reciba una mayor exposición a la luz solar. Riega hasta que el agua salga por los orificios de drenaje de la maceta, evitando siempre encharcar a tu Alocasia ya que podrías provocarle podredumbre de raíz. Es muy importante utilizar macetas con agujeros en su base para contribuir a un mejor drenaje y aireación de las raíces.

Iluminación

Sitúa tu Alocasia en un lugar donde pueda recibir mucha luz indirecta brillante. La planta puede sobrevivir pero no crecerá tan rápido cuando se coloque en un lugar de menor iluminación.

Si mantienes la Alocasia al aire libre, o decides hacerlo en los meses más cálidos, asegúrate de colocarla en un lugar en el que disponga de sombra parcial. La luz solar directa puede quemar sus hojas.

Cómo regar la alocasia

Una de las necesidades más importantes de la alocasia es el riego, y es que esta planta de interior necesita un sustrato húmedo pero no encharcado. De hecho, lo ideal es regar cuando la capa superior del suelo esté seca al tacto, aunque no debes evitar que se seque por completo. Un truco fácil es introducir un dedo o un palo en la tierra hasta unos 2-3 cm de profundidad; si sientes humedad, no es necesario regar. La frecuencia de riego puede variar según el clima y la época del año, así que observa las necesidades de tu planta.

Temperatura

Las plantas de alocasia prefieren temperaturas cálidas entre los 18 – 25ºC. Estas plantas se vuelven inactivas con la exposición prolongada a temperaturas inferiores a los 15ºC y pueden dejar caer todas sus hojas. Asegúrate de mantener tu planta de Alocasia alejada de aires acondicionados y corrientes de aire frías. Durante los meses más cálidos, una Alocasia puede llegar a producir una hoja nueva cada semana y cada hoja nueva puede tener el doble de tamaño que la hoja anterior.

Humedad

Como planta tropical, la Alocasia necesita de un ambiente húmedo para estar a gusto. No hace falta que recrees las condiciones de la selva en tu casa, simplemente puedes utilizar algunos trucos como situar la planta en habitaciones normalmente húmedas (cocinas o baños), rociar sus hojas con un pulverizador al menos un par de veces por semana (especialmente en épocas de mucho calor), o situar la maceta sobre un plato con agua y guijarros. También puedes utilizar un humidificador. No olvides evitar las corrientes de aire, conductos de ventilación y radiadores.

Sustrato

Puedes utilizar un sustrato bien aireado que contenga una buena cantidad de turba. Para aligerarlo prueba a realizar la mezcla añadiendo arena o perlita.

Abono

La Alocasia se debe fertilizar durante los meses de crecimiento activo (primavera – verano), una o dos veces al mes, con un fertilizante para plantas de interior diluido en el agua de riego.

Cómo reproducir la Alocasia

La mejor forma de propagar o reproducir la Alocasia es por división de la planta.

Problemas comunes de la Alocasia

Plagas

Las Alocasias son muy propensas a sufrir ácaros, cochinillas o pulgones. Si quieres prevenir estos problemas puedes pulverizarla regularmente para evitar la sequedad que es lo que más favorece su proliferación. Además, de esta forma mantendrás las hojas libres de polvo. Una vez que aparece el problema, puedes solucionarlo enjuagando bien las hojas y los tallos con agua jabonosa y después rociando con aceite de Neem.

Alocasia que no crece

Las principales causas de que una planta de Alocasia no crezca son: el riego excesivo o insuficiente, la sobreexposición a la luz solar, el estrés causado por la temperatura o un nivel de humedad demasiado bajo. También pueden afectar otros factores como el uso de un sustrato inadecuado, una aplicación de fertilizante excesiva o que la planta esté afectada por alguna plaga.

Debes prestar atención a las señales que te envía tu alocasia (caída de hojas, amarilleamiento, manchas, etc), su rutina de cuidados y a las condiciones ambientales a su alrededor, así como el estar usando el tipo de tierra indicada para su cultivo. Trata de corregir cualquier problema lo antes posible y tu Alocasia mostrará un crecimiento saludable en poco tiempo.

Es importante recordar que las Alocasias, al igual que otras plantas de interior, tienen su periodo de crecimiento activo y un periodo de inactividad durante el invierno.

Alocasia con hojas amarillas

Algunas hojas amarillas son normales si se trata de las hojas inferiores de la planta que simplemente han completado su ciclo de vida. Puedes ayudar a tu Alocasia podando esas hojas para que no emplee energía innecesaria en tratar de mantenerlas con vida.

Por otro lado, cuando las plantas de Alocasia se riegan en exceso o tienen un mal drenaje en el sustrato, pueden desarrollar enfermedades por hongos. Estas enfermedades suelen aparecer como manchas de color marrón oscuro o negro en las hojas, rodeadas por un borde amarillento. La mejor manera de prevenirlas es evitar el encharcamiento de la planta y utilizar suelos con muy buen drenaje y aireación, ya que las Alocasias son muy sensibles al exceso de riego en el sustrato. Una vez que la planta está infectada, retira rápidamente todas las hojas dañadas y cualquier hoja que se haya caído, aísla la planta de tus otras plantas y trátala con un fungicida comercial.

Alocasia con hojas caídas

Las hojas caídas pueden ser causadas por varios factores: riego excesivo o insuficiente, plagas, poca luz o escasez de nutrientes en el suelo.

En primer lugar, examina su cuidado reciente y si es necesario reajusta su programa de riego. A la Alocasia le gusta que su suelo se seque ligeramente entre riegos. Por otro lado, las manchas marrones o los agujeros en las hojas pueden indicar que la planta no está recibiendo suficiente agua.

Revisa la luz que recibe en su ubicación para comprobar si es suficiente. Podría ser necesario reubicarla a una zona más próxima a la fuente de luz. Si ninguno de estos parece ser el problema, es posible que haya superado su tamaño. Las Alocasias pueden crecer muy rápidamente durante el verano y les gusta tener espacio, así que considera la posibilidad de un trasplante a una maceta de mayor tamaño.

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