jardineria
Kalanchoe pinnata: cómo cultivar y cuidar esta hermosa suculenta
Si te gustan las suculentas no te puede faltar esta variedad de Kalanchoe. Estas plantas son resistentes, no requieren cuidados especiales y se adaptan tanto al interior como al exterior.
Se trata de una suculenta con hojas carnosas de color verde intenso, que se distinguen por la aparición de diminutas 'florcitas' que se forman en sus márgenes dentados.
Esta planta forma parte del grupo de los kalanchoes, en el que se cuentan más de 125 especies diferentes de la familia de las crasulácea.
Es una variedad que crece de forma silvestre en zonas de África, Asia y Europa, aunque con el tiempo se fue extendiendo por otras partes del mundo.
La kalanchoe pinnata alcanza un tamaño de 30 cm a 1 metro de altura y tiene la particularidad de que florece a inicios del invierno hasta mediados de la primavera. Sus flores surgen en grupo, al final de los tallos, son muy llamativas con forma tubular, y puede ser de tonos verdes, amarillos y rojos.
Cómo cuidarla
Luz: le sientan bien los espacios muy luminosos pero siempre evitando que el sol directo impacte directamente sobre sus hojas, ya que podría quemarlas.
Ubicación: se recomienda colocarla cerca de una ventana y en un espacio amplio para que pueda crecer y desarrollarse correctamente ya que puede alcanzar el metro de altura en poco tiempo.
Riego: espaciados y moderados, ya que no tolera los encharcamientos. En verano se recomienda hacerlo una vez y en invierno dos veces al mes.
Sustrato: suelto, rico en nutrientes y con un buen drenaje que airee sus raíces y evite los encharcamientos.
Poda: para estimular su crecimiento se puede hacer dos veces al año. Se recomienda ir podando o retirando las partes secas o muertas para facilitarle el correcto desarrollo. Si no es una de las variedades que crecen rápido, la poda se podrá hacer solamente una vez al año.