Cocina práctica y casera
Pan casero sin amasado ni harina refinada: receta simple
Ingredientes
2 tazas de harina integral (o mezcla de integral + avena molida)
1 taza de harina de centeno o espelta (opcional, pero suma sabor)
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de levadura seca
2 tazas de agua tibia
1 cucharada de aceite de oliva (opcional)
Tip: La mezcla de integrales da un pan más húmedo y aromático.
Preparación
1. Mezclá los secos
En un bowl grande, uní las harinas, la sal y la levadura. No hace falta tamizar.
2. Sumá el agua
Agregá el agua tibia y mezclá con cuchara hasta obtener una masa pegajosa.
No amases. Solo integrá.
3. Reposo largo
Tapá el bowl y dejá reposar 8 a 12 horas a temperatura ambiente.
La masa debe crecer y llenarse de burbujas.
4. Armado sin esfuerzo
Espolvoreá un poco de harina integral, volcá la masa y doblala sobre sí misma un par de veces.
No amases: solo formá un “bollo flojo”.
5. Segunda fermentación
Dejá reposar otros 30–40 minutos mientras precalentás el horno.
6. Horno bien caliente
Horneá a 230 °C durante 35–40 minutos.
Si tenés olla de hierro, mejor: tapa + vapor = corteza perfecta.
Variantes nutritivas
Con semillas: agregá chía, lino o girasol.
Con avena gruesa: suma humedad y textura.
Con yogurt natural: reemplazá media taza de agua para un pan más suave.
Consejos clave
La masa integral siempre es más pegajosa: es normal.
El reposo reemplaza el amasado.
Para una corteza bien rústica, colocá una bandeja con agua caliente dentro del horno.
¿Cuánto dura?
Entre 2 y 3 días a temperatura ambiente.
Congela perfecto ya cortado en rodajas.