El nombre del clásico del mate según la región
¿Libritos, bizcochitos o criollitos? El debate por el clásico del mate
En Córdoba son criollitos, en Buenos Aires libritos y en otras provincias bizcochitos o tortitas. Un mismo sabor con identidades distintas que despierta un debate federal.En Argentina, todos coincidimos en que el mate necesita compañía. Lo que no logramos ponernos de acuerdo es en cómo llamar a ese pequeño panecito hojaldrado, salado y tentador que se lleva tan bien con la infusión. En Córdoba es un símbolo provincial, pero cruzás una frontera y el nombre cambia. Y no solo el nombre: también cambia el tamaño, la textura y hasta la grasa que lleva.
Córdoba: el reino del criollito
En Córdoba no hay discusión. Se llama criollito —o criollo, si no se quiere gastar saliva en diminutivos—. Es chico, crocante por fuera y tierno por dentro, con un hojaldrado que se desarma en la boca. Pedir “medio de criollos” es parte de la rutina de cualquier cordobés.
Buenos Aires (AMBA): el territorio del librito
En Capital y alrededores, la palabra mágica es librito. El apodo viene porque las capas de masa se abren como si fueran tapas de un libro. Aunque, a diferencia de un libro, estos se devoran en minutos y rara vez llegan enteros a la mesa.
Interior bonaerense: cuadradito de grasa
A unas horas de la Capital, la historia cambia. Allí abundan los cuadraditos de grasa, mismos ingredientes pero con un corte más recto y una actitud más rústica.
Mendoza y San Juan: las tortitas
En Cuyo, la identidad panadera pasa por las tortitas de hoja o simplemente tortitas. Son un poco más grandes, más chatas y, según el panadero, pueden ser suaves o muy crocantes.
Tucumán y el NOA: la tortilla
En el norte, la palabra tortilla cubre un amplio espectro de panes. Algunas son altas y esponjosas, otras finas y crocantes. Pero si las ponés al lado de un criollito cordobés, los parecidos saltan a la vista.
Entre Ríos y Santa Fe: bizcochitos
En la Mesopotamia y buena parte de la región centro, pedir bizcochitos alcanza para que te den algo similar. En algunos casos, los diferencian de los libritos por ser más pequeños o menos hojaldrados.
Patagonia: entre bizcochitos y libritos
En el sur se mezclan las costumbres. Hay provincias donde se piden bizcochitos, otras donde se los conoce como libritos por influencia bonaerense. El factor común es que siempre aparecen junto al mate, sobre todo en tardes frías.
En definitiva, estamos frente a un caso claro de federalismo gastronómico: un mismo producto con múltiples nombres, pequeñas variaciones y una identidad común. Nadie tiene la última palabra, y quizás ahí esté la gracia: que cada provincia defiende el suyo como si fuera el original, y todos juran que el de su panadería de barrio es “el verdadero”.