Hogar y jardinería
Atención: Cómo salvar una Santa Rita tras el «ataque» de tu mascota
Se trata de una planta que tiene una asombrosa capacidad de recuperación si se actúa a tiempo.La Santa Rita (Bougainvillea) es una de las especies más resistentes y agradecidas de nuestros jardines, pero incluso esta guerrera de colores vibrantes puede sucumbir ante el entusiasmo excesivo de un perro. Ya sea por morder sus ramas, excavar sus raíces o utilizarla como blanco de sus juegos, el daño puede parecer fatal.
Sin embargo, no todo está perdido. Expertos en paisajismo y botánica aseguran que, gracias a su rusticidad, la Santa Rita tiene una capacidad de recuperación asombrosa si se actúa a tiempo.
Antes de entrar en pánico, es necesario evaluar qué parte de la planta fue la más afectada. La estrategia cambiará dependiendo de si el daño fue aéreo o radicular.
Ramas quebradas: Es el daño más común. La Santa Rita suele brotar con fuerza desde madera vieja.
Corteza anillada: Si el perro mordió la corteza alrededor de todo el tronco principal, el paso de savia está comprometido y la situación es crítica.
Raíces expuestas: Si hubo excavación, las raíces pueden secarse rápidamente al contacto con el aire.
Una guía de primeros auxilios botánicos
Si tu Santa Rita ha tenido un «encuentro cercano» con tu perro, seguí estos pasos para reanimarla:
Poda de limpieza y emergencia: Cortá de forma limpia todas las ramas que hayan quedado astilladas o colgando. Usá una tijera de podar desinfectada con alcohol. No tengas miedo: una poda fuerte suele estimular el crecimiento de nuevos brotes.
Sellado de heridas: Si el tronco principal tiene heridas grandes, podés aplicar una pasta cicatrizante para plantas (o una mezcla casera de canela en polvo y cera de vela tibia) para evitar que entren hongos.
Rehidratación y reubicación de raíces: Si las raíces quedaron afuera, volvé a cubrirlas inmediatamente con tierra fértil y compactá suavemente para eliminar bolsas de aire. Regá de forma abundante para que la tierra se asiente.
Abono estratégico: Evitá los fertilizantes químicos fuertes en el momento del estrés. Optá por un poco de humus de lombriz para nutrir el suelo de manera orgánica y suave.
La prevención: una convivencia en paz
Para evitar que el episodio se repita, los adiestradores sugieren algunas tácticas:
Barreras físicas: Colocá un cerco perimetral bajo de madera o alambre tejido alrededor de la base hasta que la planta gane altura y fuerza.
Repelentes naturales: Rociar la base con una infusión de cítricos (cáscaras de limón o naranja hervidas) suele alejar a los perros debido a su fuerte olor, sin dañar a la planta.
Zonas de excavación: Asegurate de que tu mascota tenga un lugar permitido para jugar y descargar energía.