cocina
Flan parisien: la joya cremosa de la pastelería francesa
El flan parisien es un postre francés clásico, cremoso y delicado, con un suave sabor a vainilla.El flan parisien es uno de los clásicos más queridos de la pastelería francesa. De textura sedosa, sabor delicado y un intenso perfume a vainilla, este postre conquista por su simpleza y elegancia. Perfecto para cerrar una comida especial o disfrutar con un café, su preparación requiere pocos ingredientes y un cuidado especial en la cocción para lograr su característica cremosidad.
Ingredientes
- 1 litro de leche entera
- 200 gramos de azúcar
- 4 huevos
- 1 vaina de vainilla
- 100 gramos de maicena
- Caramelo líquido, cantidad necesaria para el molde
Preparación paso a paso
Paso 1: Preparar los ingredientes
Antes de comenzar, reuní todos los ingredientes. Es importante que los huevos estén a temperatura ambiente para lograr una mezcla más homogénea.
Paso 2: Infusionar la vainilla
Colocá la leche en una cacerola junto con la vaina de vainilla abierta a lo largo. Llevá a fuego medio hasta que esté a punto de hervir. Retirá del fuego, quitá la vaina y reservá la leche aromatizada.
Paso 3: Preparar el molde
Volcá el caramelo líquido en el molde para flan, cubriendo bien la base. Este paso aportará el clásico acabado dorado y un contraste delicioso de sabores.
Paso 4: Mezclar los ingredientes
En un bol amplio, batí los huevos con el azúcar hasta obtener una preparación clara y uniforme. Incorporá la maicena y mezclá bien hasta eliminar cualquier grumo. Agregá de a poco la leche tibia, revolviendo constantemente para integrar todo.
Paso 5: Cocción de la crema
Llevá la mezcla nuevamente a la cacerola y cociná a fuego medio-bajo, sin dejar de remover, hasta que espese. Es fundamental evitar que hierva para conservar una textura lisa y cremosa.
Paso 6: Armado del flan
Volcá la preparación en el molde acaramelado y alisá la superficie con una espátula.
Paso 7: Enfriado y reposo
Dejá enfriar a temperatura ambiente y luego llevá a la heladera por al menos 4 horas, idealmente de un día para el otro, para que el flan tome cuerpo y alcance su textura perfecta.