cocina

Figazza uruguaya: el pan plano crujiente que nunca falla

Un clásico uruguayo de masa esponjosa y superficie crujiente, perfecto para cualquier ocasión.
miércoles, 4 de febrero de 2026 · 10:37

La figazza es uno de los clásicos más queridos de la gastronomía uruguaya. Se trata de un pan plano muy similar a la focaccia italiana, con una superficie dorada y crujiente y un interior suave y esponjoso. Su sabor simple pero profundo la convierte en el acompañamiento ideal para todo tipo de comidas, aunque también se disfruta sola, apenas bañada con un buen aceite de oliva.

Tradicionalmente se cubre con cebolla en rodajas finas, que al hornearse se vuelve dulce y fragante, pero su versatilidad permite sumar hierbas, aceitunas o quesos según el gusto personal.

Ingredientes

  • 500 g de harina de trigo
  • 300 ml de agua tibia
  • 25 g de levadura fresca
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 2 cucharaditas de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva (más extra para la bandeja y el final)
  • Cebolla en rodajas finas, a gusto
  • Sal gruesa (opcional)
  • Orégano seco (opcional)

Paso a paso

Activar la levadura
Disolver la levadura fresca junto con el azúcar en el agua tibia. Dejar reposar unos 10 minutos, hasta que la mezcla espume y burbujee.

Preparar la masa
Colocar la harina y la sal en un bol grande. Hacer un hueco en el centro y agregar el agua con la levadura activada y el aceite de oliva. Mezclar hasta integrar.

Amasar
Volcar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasar durante unos 10 minutos, hasta obtener una textura suave y elástica. Si resulta muy pegajosa, incorporar un poco más de harina.

Primer levado
Formar una bola, colocarla en un bol aceitado, cubrir con un paño y dejar reposar en un lugar cálido durante una hora, o hasta que duplique su volumen.

Dar forma
Precalentar el horno a 200 °C. Desgasificar la masa y estirarla sobre una bandeja para horno previamente aceitada, dándole forma redonda o rectangular.

Agregar la cobertura
Distribuir la cebolla sobre la superficie y, si se desea, espolvorear con sal gruesa y orégano seco.

Segundo levado
Dejar reposar la masa unos 15 minutos antes de llevar al horno.

Hornear
Cocinar durante 20 a 25 minutos, hasta que la figazza esté bien dorada y crujiente por fuera.

Servir
Retirar del horno, dejar reposar unos minutos y servir tibia o a temperatura ambiente, con un chorrito extra de aceite de oliva.

Consejos útiles

  • El agua debe estar tibia, nunca caliente, para no dañar la levadura.
  • La cantidad de harina puede variar según la humedad del ambiente.
  • La figazza admite múltiples variantes: aceitunas, tomates secos o queso rallado son excelentes opciones.

Comentarios