Receta fácil y sabrosa

Mollejas al verdeo: cómo lograrlas crocantes por fuera y tiernas por dentro

Un paso a paso simple para preparar este clásico irresistible con pocos ingredientes y resultado de restaurante.
domingo, 3 de mayo de 2026 · 09:54

Las mollejas son uno de esos cortes que, cuando se trabajan bien, pasan de ser un ingrediente poco habitual a convertirse en una verdadera joya gastronómica. Su textura tierna por dentro y crocante por fuera, sumada a un sabor delicado, las transforma en protagonistas indiscutidas de cualquier comida. En esta versión con verdeo, el plato gana frescura y equilibrio, logrando una preparación simple, pero con un resultado digno de restaurante.

Ingredientes

  • 500 g de mollejas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal y pimienta a gusto
  • Jugo de 1 limón
  • 3 cucharadas de manteca
  • 2 cebollas de verdeo grandes
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1/2 vaso de caldo de pollo o verduras
  • Opcional: perejil fresco picado

Preparación paso a paso

1. Limpieza y blanqueado

El primer paso es clave para lograr una buena textura. Colocá las mollejas en un recipiente con agua fría y dejalas reposar durante varias horas, cambiando el agua al menos dos o tres veces. Esto ayuda a eliminar impurezas y restos de sangre.

Luego, retirales las membranas y el exceso de grasa con un cuchillo. Para blanquearlas, hervilas durante 10 minutos en agua con sal y un chorrito de jugo de limón. Este proceso no solo las limpia aún más, sino que también mejora su consistencia. Escurrilas y dejalas enfriar antes de manipularlas.

2. Corte y condimentación

Una vez frías, cortá las mollejas en trozos medianos o del tamaño que prefieras. Salpimentá a gusto y dejalas reposar unos minutos para que tomen sabor.

3. Dorado perfecto

En una sartén amplia, calentá el aceite de oliva junto con una cucharada de manteca a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente, incorporá las mollejas y cocinalas sin moverlas demasiado, para que se forme una costra dorada.

Doralas unos 5 minutos por lado, hasta que queden bien crocantes por fuera y suaves por dentro. Retiralas y reservá.

4. Salteado de verdeo

En la misma sartén, aprovechando los jugos de cocción, bajá el fuego y agregá el resto de la manteca. Incorporá las cebollas de verdeo cortadas en rodajas finas, incluyendo parte del tallo verde.

Cocinalas hasta que estén tiernas y ligeramente doradas, liberando todo su aroma.

5. Integración de sabores

Volvé a sumar las mollejas a la sartén y agregá el vino blanco. Dejá que el alcohol se evapore durante unos minutos.

Luego incorporá el caldo y cociná a fuego bajo durante 10 minutos, permitiendo que los sabores se integren y la salsa se reduzca ligeramente. Ajustá sal y pimienta si hace falta.

Para finalizar, añadí una cucharada de manteca extra: esto le dará brillo y una textura más untuosa a la preparación.

6. Presentación

Serví bien caliente, espolvoreando perejil fresco picado por encima si querés sumar un toque de color y frescura. Podés acompañar con puré de papas, papas doradas o incluso unas tostadas crocantes que absorban la salsa.

Consejos clave para que salgan perfectas

  • Elegí buena materia prima: las mollejas frescas hacen toda la diferencia en sabor y textura.
  • No saltees la limpieza: es el secreto para que no queden gomosas ni con sabor fuerte.
  • Controlá la cocción: si las cocinás de más, pueden endurecerse. El punto justo es dorado por fuera y tierno por dentro.
  • Fuego alto al dorar: esto garantiza esa costra crocante tan buscada.

Una receta simple, pero con técnica y detalles que elevan el resultado. Ideal para lucirse sin complicarse demasiado.

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